Mito: "No se debe comer pescado cuando tienes heridas o infecciones porque te impide curarte"

p>Verdad: Parece que este mito proviene del hecho de que las mujeres embarazadas no deberían comer pescado por riesgo al mercurio.
Es cierto que este elemento se ha propagado en el agua y el ambiente y, a través de la cadena alimenticia, ciertas variedades de pescado lo contienen en mayor cantidad – especialmente depredadores de gran tamaño como el tiburón, pez espada, atunes, bonitos y caballas.

Sin embargo, eso no

desvirtúa las cualidades del pescado que, por sus

aceites, tiene propiedades antiinflamatorias y que, según una reciente investigación, juega un papel crucial en la prevención de la aterosclerosis, infarto de miocardio, depresión y cáncer.
Obviamente el pescado crudo siempre es riesgoso

si no esta bien tratado: limpio y en buen estado en general. Pero cocido, limpio y en buen estado no tendría por qué crear problemas, al menos no en lo que se refiere a heridas e infecciones.

En cuanto a los peligros del mercurio en el pescado, tanto crudo como cocido, efectivamente se ha comprobado que las mujeres embarazadas o en período de lactancia y los niños en pleno desarrollo son especialmente vulnerables y deberían evitarlo, pero éste es un tema amplio que trataremos en una columna aparte.

Para el resto de la población, las mejores medidas a tomar para aprovechar los beneficios del pescado y minimizar sus riesgos es limitar su consumo a una o dos veces por la semana y elegir variedades más pequeñas.

Guía para mujeres embarazadas http://www.pvsfish.org/pdf/Additional_Educational_Materials/EHIBMercurySpain.pdf

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